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El teléfono recibe alimentación eléctrica a través de una batería recargable. La batería se puede cargar y descargar numerosas veces, pero con el tiempo se gastará. Cuando el tiempo de funcionamiento (conversación y espera) sea notablemente más corto de lo normal, deberá adquirir una batería nueva. Utilice únicamente las baterías aprobadas por el fabricante del teléfono y recargue las baterías únicamente con los cargadores aprobados por el fabricante. Desconecte el cargador cuando no esté en uso. No deje la batería conectada a un cargador durante más de una semana, puesto que la sobrecarga puede acortar su duración. Si no se utiliza una batería que está totalmente cargada, ésta se descarga por sí sola transcurrido un tiempo. Las temperaturas extremas pueden afectar a la capacidad de carga de la batería: Utilice la batería sólo para la finalidad expuesta aquí. No utilice nunca el cargador o la batería si están dañados. No cortocircuite la batería. Puede producirse un cortocircuito accidental si, por ejemplo, lleva consigo una batería de repuesto en el bolsillo o en el bolso junto a un objeto metálico (una moneda, un clip o un bolígrafo) que ocasiona la conexión directa de los terminales + y - de la batería (las bandas metálicas de la batería). El cortocircuito de los terminales puede dañar la batería o el objeto que esté conectado a la misma. Si deja la batería en lugares calientes o fríos como, por ejemplo, un vehículo completamente cerrado en verano o en invierno, reducirá la capacidad y la duración de la misma. Procure mantenerla siempre entre 15 °C y 25 °C (59 °F y 77 °F). Un teléfono con la batería demasiado fría o caliente puede no funcionar temporalmente, incluso si ésta se encuentra completamente cargada. El rendimiento de las baterías se ve particularmente limitado con temperaturas inferiores al punto de congelación. ¡No deseche las baterías tirándolas al fuego! Deshágase de las baterías conforme a las normativas locales; por ejemplo reciclándolas. No las tire a la basura doméstica.
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